Configuración Teatral de CarnestolendaS (1a parte)
Desde los inicios descritos en el artículo de Gloria Sepúlveda, publicado en esta web, se gestó una idea que parecía original. Suele ocurrir que uno, como estudiante, sufre una iluminación en la que se le ocurre una idea tan genial que ni siquiera es capaz de creerlo. Y sucede, a menudo, que esa genialidad que uno tenía por tan propia no era tan original: alguien, tiempo antes, ya lo había hecho. Este tipo de coincidencias (no) existe, dirán unos y otros. Créanlo o no, la primera parte de la CONFIGURACIÓN TEATRAL DE CARNESTOLENDAS da testimonio de esta (auto) estafa intelectual.
El año 2006, como ya fue antes anunciado, Carnestolendas, que entonces se conformaba por Gloria, Greta Jimy y Nelson, se preparaba para realizar su primera presentación teatral. Para ello, se dispuso a crear un estilo teatral que lo caracterizara. Inspirados en el carnaval medieval (Más informacion en Bajtin, M. La cultura del barroco), se buscó explotar lo grotesco, el hiperbolismo, la insubordinación, la inversión de los estadios de poder, llegando incluso a ciertas escenas que tendían a la desacralización o, peor aún, a la divinización de ciertas figuras mundanas como nuestro querido Don Quijote de la Mancha o la televisión. Todo esto condensado en algunas escenas, compuestas para un guión, denominadas “Presentación, intermedios y final de Carnestolendas 2006.” Como se puede observar, estas tres etapas pretenden encerrar otras escenas, que para mayor comprensión se pueden constatar en orden de presentación en el Programa Carnestolendas 2006 que se adjunta. Lo que ahora nos interesa no es el contenido, sino la forma en que se realizó (en la segunda parte se describirá con más detalle el fondo de esto, que empieza a tomar colores propios), estructura que se puede diferenciar de la siguiente manera: la Presentación se destacaba por introducir a los personajes que participarían a lo largo de los intermedios, con rasgos característicos y funciones predeterminadas, las que se desarrollaban a lo largo de los intermedios de las llamadas entonces escenas (Escenas era el nombre proporcionado a las dramatizaciones de los textos que habían “ganado” nuestro concurso, cuyo premio constaba en la representación del mismo (fuera del área narrativa o lírica) previa transcripción a obra dramática. Estos no eran otra cosa que una loa en la presentación, es decir, un llamado de atención al público empleado en plazas y en salones en la edad media; y, por su parte, entremeses, trabajados a modo de intermedios en la estructura 06′, el que también se es conoció como sainete en la época medieval, siendo una evolución de la anterior, sólo que antiguamente cada entremés era más prolongado e independiente, en tanto que en Carnestolendas mantenían un contínuum desde la presentación al final, siendo esta última la responsable de ligar escenas e intermedios o de, sencillamente, permitir la salida de los personajes y permitir al público su retorno a la realidad.
Pero, ¿qué tiene que ver esta estructuración carnestoléndica con la (auto) estafa intelectual? Muy simple: el año 2006 ignorábamos estructura y funciones de loa y entremeses, por lo que creíamos, ingenuamente, que esta configuración teatral era original. Pues, si bien era novedosa (para muestro contexto), no difería mayormente de lo que se ha descrito.
Moraleja: Todo tiempo pasado, si no fue mejor, fue original… pero menos jocoso.
P.S.: Este artículo no pretende menoscabar la creación teatral de Carnestolendas, sólo busca la crítica constructiva y dar inicio a la búsqueda de una identidad. Ayúdanos a encontrarla.

















oye esa no es la foto que yo le ome a nelson tome en el foro.
pero como el comentario es acerca del artículo publicado, no puedo deci otra cosa que lo copiare casi textual para lo que tengo n mente. jimy y nelson lo saben muy bien.
un beso con caiño para todo el equipo
La cuestión es la siguiente, la originalidad puede ser a veces la más real de la las ilusiones.
Pues todo cuanto hagamos y aun lo que dejemos de hacer estará delineado por mi medio el cual está en constante movilidad (por lo tanto lo estático no existe).
Tomando en cuenta lo anterior, si realizo una acción que conciente o inconcientemente carezca de originalidad, esta jamás será la misma a aquella que eventualmente estoy homologando, ya que los elementos de mi espacio vital mantienen su perpetuo movimiento.
Aun sin esto, se debe considerar que tales elementos pueden conocer o no, la técnica, acción o lenguaje del cual se cuestione su originalidad a la hora de emplearlo. Así que en tanto no lo conozcan se jactará de novedad, en caso contrario carecerá irremediablemente de ella.
Con todo creo que la posición a tomar con al tema es siempre mutable, a partir de la dinámica que se da entre el conocimiento y la ignorancia.
En ningún caso los invito a ser ignorantes, solo a hacer una lectura en distintos planos.
Un abrazo.