Sobre la observación de la ciudad

“Ahora soy yo la que camina

por las diapositivas y las calles vacías”

Juan Zapata

El poeta de Conce es un transeúnte, básicamente. Es un observador de la ciudad y está en contacto con ella como un fenómeno inmediato. Sobre esto habría mucho que decir, y claro, se ha dicho bastante.

Dentro de todo esto algo me llama la atención, no he leído ningún poema sobre la relación del poeta con las micros. Me doy cuenta de esto mientras ando en micro (nada extraño).

Recuerdo algunos textos de Bertoni que ocurren dentro de una micro (además de una novela de Pablo Azocar y otras cosas como Ómnibus de Cortazar), pero nada de Conce, nada de flota Centauro ni las Galaxias, ni siquiera de las Puchacay que son como artefactos parrianos (hace 20 años lo eran mucho más).

Las micros son seres extrañísimos, fenómenos estructuralmente muy densos, porque obligan a quien entra en relación con ellas a un uso espacial opresivo y a una presencia irrenunciable de la temporalidad. Es decir, entramos en un ambiente que no está preparado para recibirnos, tenemos la intención de llegar a algún lado, pero este viaje poco depende de nosotros. Nos movemos sin movernos, algunos leen, otros escuchan música, otros sólo miran por la ventana, hacia el mundo real.

Hemos asumido posiciones estáticas, quizá a esto se refería Huidobro cuando dijo que el poeta es un pequeño dios, no necesita moverse (el movimiento es innecesario para dios, nos dicen los filósofos escolásticos). La ciudad es observada mediante viajes astrales, pocos han roto con esta tradición, quizá Alexis Figueroa con el ángel de acero y los mancebos azulados que patrullan por las nubes del antiguo cielo, este zepelín omnisciente, que vigila/protege el cabaret, representa las maquinas por las que hemos sido rodeados. Ya Lihn nos advertía de la presencia de la maquina, del riesgo de convertir en dioses a estas maquinas. Deús e fiel, dice la puerta de la micro.

El poeta de Conce es un transeúnte, sólo le ha interesado el mundo real.

5 Comentarios a “Sobre la observación de la ciudad”

  1. …solo falto aquella rica relación entre micro-ciclista.

    salut!

  2. mmm… me dejaste con algo para reflexionar en mi próxima relación con una máquina…. mañana a las 6:30 am, con mi pase falso…

    ;)

  3. …es muy interesante convertir a “la micro” en un tópico. Es curioso que haya sido usualmente ignorada, lo cual es suficiente para justificar una cierta sospecha no sólo analítica.
    … otrosí: no era tan inmóvil el motor inmóvil de los filósofos escolásticos.

  4. Sí, una buena observación….no se si en la ciudad de millán aparece algo de la micro..mm lo de bertoni total el mas alto denttro de la micro..buen alcance, pensando en lo trillado de los muros urbanos en la poesia, pienso en mardones, harris, jorge torres, p.e…loo de movernos sin movernos..mmm no sé, trae ecos del trillado de virilio..si se entiende el movimiento como algo así de desplazarse por propios medios, ppues no creo que el tema va en caminar o ser llevado..de todas formas encuentro que da para mucho…eso es lo que tiene la ciudad, movimientos infinitos en un espacio demarcado…salud.

  5. ay si hablamos de las noches,
    de las llluvias
    de la fatiga al terminar el dia
    de los asientos preparados
    para tu tristeza y la mia

    ay si hablamos de los tiempos
    en que eramos estudiantes…

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